miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Barerras o realidad?

Sucede, muchas veces, que necesito escribir para desabrochar el corazón. Además, también, en ocasiones es mi manera de liberarme. Y si encima sé que desde esta ventanita al mundo puedo comunicarme contigo, que en lo cotidiano de este día me tienes la cabeza "bufffff" (no sé ni como definirlo), pues más a mi favor para coger papel y lápiz, pasarlo después a ordenador, y dejar que las palabras broten.

No puedo obligarte a que me des lo que no te sale darme, pero soy libre de pedírtelo y si eso trae como consecuencia que tus miradas cambien de dirección cuando nos encontramos: lo siento, no pretendo herirte. Sabes, sabemos, que hay muchísimos puentes que cruzar en esta vida, y que de vez en cuando, a medida que caminas, te encuentras con barreras que, o bien pones el víaT y pasas sin más (ya llegará el cobro a final de mes), o te resignas y te paras, observas la dichosa barrerita durante un tiempo y estudias las diferentes formas de salvarla. No sé si me explico.

Quizá, puede, a lo mejor, probablemente este sea el destino, mi destino. Creo que lo cobarde sería cerrar los ojos y pensar que hay cientos de oportunidades esperando.

Esto es un sentir lo cotidiano.

1 comentario:

José Fernando dijo...

Ahora leo lo que escribes de forma diferente. Me resulta más interesante, más cercano. Como con más puentes trazados. Y estoy encantado con esa cotidianeidad compartida.