miércoles, 12 de diciembre de 2012

Adviento. Día 12. Miedito.

Ultimamente es que me lo cuestiono todo, la verdad.

No puedo negarlo, tengo miedo, mucho... Estoy acojonada. Y quizá una de las cosas que más miedo me da es enfrentarme a las respuestas que yo misma me doy a mis preguntas. Me decía una persona cercana que "tener miedo es no querer entrar a lo desconocido que te rodea", pues seguramente sea eso lo que me da más miedo.

Llevo una tamporada durmiendo mal, descansando poquísimo y dándole muchas vueltas a la cabeza. En las pocas horas que consigo dormir tengo sueños, a veces pesadillas duras y fuertes. Ojalá todos mis desvelos obtengan respuestas, salidas.

A veces me planteo huir, cambiar el rumbo. ¿Será la huida una respuesta?


el corazón dormido

Y sigo trastocada, esos interrogantes siguen ahí, y aunque intuyo que la respuesta es enfrentar ese momento, pues sigo teniendo como un resquemor interno que me lo impide, pero algo me dice que antes del 24 debería responderme.

Así, mieditos cotidianos. 

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