viernes, 22 de abril de 2011

Tu Cruz, la Cruz.

Esta tarde venían a mi cabeza tantas Pascuas como he vivido. Rostros de personas que en un momento de mi vida caminaron a mi vida e incluso de quienes siguen en mi camino.

Y recordaba la Adoración de la Cruz. Desde aquellas Pascuas jóvenes en las que todo eran lágrimas conmoción, agonía, .. quizá el problema es que no entendíamos bien lo que sucedía y la cosa era mimetizarse y ponerse a llorar como Magdalenas. Hasta las Pascuas en Vallecas, donde la Cruz era mucho más cercana, más presente, más cotidiana y el mensaje era mucho más sencillo descifrarlo, fue un antes y un después, sin duda, en mi manera de entender estos días.

Hoy me arrodillo ante tu Cruz, tengo las manos vacías y el corazón... agitado. Solo quiero abandonarme ante Ti en el silencio y la quietud, pero a penas soy capaz de conseguirlo porque los ruidos invaden mi cabeza y no consigo sintonizar las ondas de mi corazón. A lo mejor esa es mi Cruz, ese es mi delito.



Torpemente voy conciliando. Torpemente consigo verte y no apartar la mirada. Despacito voy dejándome caer, despacito voy callando mis ruidos.

Perdóname Jesús. Perdóname por no estar a la altura en lo cotidiano.

2 comentarios:

Eduardo dijo...

Amén Noe.
Feliz Pascua de Resurrección, Feliz Presencia del Resucitado en tu vida. Que seamos cauce para que Él se pueda hacer torrente.

tessita dijo...

Feliz pascua de resurrección hermanita, agarrate fuerte a su cruz, que de ahí brotan las flores.

Te quiero y ya mismo te doy un achuchón

TeSs