sábado, 15 de enero de 2011

Autointerrogatorio no resuelto


¿Qué quieres?
¿Qué buscas?
¿Qué necesitas?
¿Para qué?
¿Por qué?
¿Cuándo?
¿De qué manera?

Bufffffffff, no puedo. Parece mentira la edad que tengo. Doy dos pasos y retrocedo seis. Grandes, quizá para otros simplonas, cosas cotidianas que hacen que se me levante el temido dolor de cabeza, que llore escondida en los rincones y que no pueda evitar pensar en ellas. Y para intentar evadirlas escucho esta canción, que es mi despertador y que es, por rutina, la que escucho cada mañana cuando salgo de casa.




1 comentario:

José Fernando dijo...

Encantadora. Este autointerrogatorio lo dejo para la noche, para dentro de un rato. Mañana me pondré la música por la mañana, para despertarme cuando ya esté en pie.