martes, 31 de octubre de 2006

Romance de la ESO

Dicen que va en retroceso
la enseñanza de la ESO.
Comprobarlo un padre quiso
y asaltó, sin previo aviso,
a su hija de quince años,
que, con modales huraños,
con evidente impaciencia,
con tono de displicencia
y prostibulario atuendo,
así le fue respondiendo:
-¿Cuándo vivió Alfonso Sexto?
-No está en mi libro de texto.
-¿Y está Felipe Segundo?
-A ese siempre lo confundo.
-¿Y doña Juana la Loca?
-En este curso no toca.
-Dí algún monarca absoluto.
-No se da eso en mi instituto.
-¿Y cuándo se perdió Cuba?
-Esta... ¡tiene mala uva!
-Pues dí un pintor español.
-Eso no entra en el control.
-¿No sabes quién fue Picasso?
-No. De esas cosas, yo paso.
-¿Cuándo acabó la Edad Media?
-Pues vendrá en la Enciclopedia.
-¿Y las Navas de Tolosa?
-¡Me preguntas cada cosa...!
-¿Y qué fue la Reconquista?
-Si me dieras una pista...
-¿A qué equivalen mil gramos?
-¡Pero si eso no lo damos!
-¿Qué son los número primos?
-Eso tampoco lo dimos.
-¿La ecuación de primer grado?
-Pues tampoco la hemos dado.
-¿Y sabes mucho latín?
-¡Lo dices con retintín...!
-Y tampoco darás griego
-Se escribe raro, me niego.
-¿Quién fue Ortega y Gasset?
-Lo miraré en internet.
-¿No estudias filosofía?
-¡Para qué me serviría!
-¿Y has dado Literatura?
-No sé... No estoy muy segura.
-¿Quién compuso «La Odisea»?
-No tengo ni zorra idea.
-¿En qué obra sale Calisto?
-No, papá, eso no lo he visto.
-¿Y Gonzalo de Berceo?
-No viene en el libro, creo.
-¿Y Calderón de la Barca?
-¡Huy, papi, no me seas carca!
-¿Clarín, Baroja, Unamuno...?
-Pues no me suena ninguno.
-¿Algún autor del Barroco?-
De eso sé bastante poco.
-¿Quién fue el Manco de Lepanto?
-Papá, no preguntes tanto.
-Pero, ¿no leéis a Cervantes?
-¡A ese lo leerías antes...!
-Lo tuyo, hija, es deplorable...
-Pues he sacado notable.
-Y de ciencias, ¿sabes algo?
-Me voy, que esta noche salgo.
-Pero, entonces, tú ¿qué sabes?
-¡No me esperéis; tengo llaves!
Y el padre quedó perplejo:
al mirarse en el espejo
se notó cara de idiota.
Musitó una palabrota
y fue a meterse en la cama.
Así acaba este epigrama.
Jaime Campmany

lunes, 30 de octubre de 2006

Las flores...en vida


Como ya he dicho en alguna ocasión mis abuelos han sido un gran ejemplo en mi vida, y por supuesto verdaderos maestros. Ellos me enseñaron a valorar la vida por encima del materialismo.
Cuando se acercaban estas fechas mi abuelo siempre nos recordaba que las verdaderas flores, las auténticas, son las que se dan en vida. De poco importa, decía, que llenemos las tumbas de nuestros seres queridos de grandes centros floridos, si mientras vivían nos eran indiferentes…Y estas reflexiones me siguen haciendo pensar, hoy…cerca del día español de visita casi obligada al cementerio… Y más cuando a mis abuelos los he perdido en nueve meses y claro, esa visita al camposanto se hace porque así lo “ordena” el reglamento de la cultura religiosa popular…en fin. Salgo a la calle y me cruzo con las abuelas y sus grandes tiestos de crisantemos de todos los colores, señores con claveles rojos y blancos, …¿Pero qué es esto?....
A ver, yo no digo que tengamos que dejemos los cementerios abandonados, ni mucho menos…pero se me retuercen las entrañas al pensar que hay millones de personas muriéndose de hambre y que nosotros estemos gastando el dinero en flores, que cuanto más caras sean creemos que son mejores…Este es el particular “agosto” de las floristerías. Es que no lo puedo entender leñe. Y bufff, no os digo nada en un pueblo como en el de mi madre, que hay gente que se pasea a ver qué flores le han puesto a éste o qué flores tiene aquel…”y fíjate la fulanita que descuidada tiene la tumba de sus padres”, en fin, chorraditas variaditas.
Estoy segura que si a mi abuelo le ponemos dos espigas y a mi abuela dos de las rosas de su jardín, ellos estarán mucho más que satisfechos. Pero no, habrá que subir al pueblo y llevar a cabo el consiguiente paripé de limpieza y floripeo para de, alguna manera, poetizar un poquito esa fría arquitectura de las tumbas y no fallar a la tradición.
Y pienso en la realidad de este día, en todos los Santos que pasaron por la vida haciendo el bien, en tantos y tantos difuntos anónimos a los que nadie recuerda, en tanta gente buena que ha pasado por mi vida dejando una huella inborrable...Y me siento satisfecha de que por lo menos ese día la Eucaristía la celebraremos en el camposanto, recordaré, como cada día hago, la vida ejemplar de mis abuelos y aquella sabía lección de: las flores en vida…Porque si a las personas no las queremos, las protegemos y las AMAMOS en vida, de poco servirá que llenemos sus tumbas de las más variadas flores.

sábado, 28 de octubre de 2006

Esto es amor


Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
(Lope de Vega, Rimas humanas)

lunes, 23 de octubre de 2006

Exprésalo

No soy precisamente callada, pero muchas veces no expreso lo que siento por miedo, por vergüenza, por no quedar en ridículo. Muchas veces dejo pasar mis momentos de pasión por no parecer demasiado “pastel”…y después me arrepiento.
Creo que si orase más veces en voz alta podría ayudar a los demás a expresar también lo que llevan dentro, bendiciendo a QUIEN está en mi vida, a QUIEN nunca deja de estar a mi lado muy a pesar de mis dudas e inseguridades.
Sé que la vida no es ser culta, estudiar, leer, aprender…La vida es AMAR, dejarse llenar por los sentimientos y compartirlos; es aprender, soñar, compartir.
Una de mis novelas favoritas me ayuda a expresar esto que hoy reflexiono…

“ No olviden que a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo (...). Les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería... son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor son cosas que nos mantienen vivos.”
(El club de los poetas muertos)