sábado, 30 de septiembre de 2006

Manos

Una de las partes del cuerpo que más me gusta observar son las manos, no sé muy bien por qué. Siento que las manos son como los ojos, el espejo del alma. Hoy observaba mis manos. La verdad es que mis manos son muy feas...jejeje, aunque hay quien dice que son muy graciosas por eso de que son rechonchitas y tienen hoyitos...Pero yo no me he querdio detener en su aspecto, sino más bien en su función, en su servicio:
Mis manos han acariciado;
mis manos han apretado con maldad;
mis manos han ayudado;
mis manos han estrujado;
mis manos han servido;
mis manos han arrebatado;
mis manos han agarrado;
mis manos han soltado;
mis manos han enseñado;
...

Las manos más bonitas que he visto: las de los bebés. Unas manitas tan regordetas y llenas de vida, tan suaves...¡¡y lo bien que huelen!!.
Las manos más maravillosas que he tenido la suerte de estrechar: las de mi abuelita. Manos que trabajaron muy duro, que sembraron y recogieron, que ayudaron, sirvieron, acariciaron. Unas manos que cuidaron y curaron, y que tantas vidas vieron nacer. Unas manos que en sus últimos tiempos eran el reflejo de una historia que a mi abuela le costaba recordar. Para ella los versos

"Hoy son las manos la memoria.
El alma no se acuerda, está dolida
de tanto recordar. Pero en las manos
queda el recuerdo de lo que han tenido."
(La Memoria en las manos, P. Salinas)

Que mis manos recojan los días de mi historia y sean capaces de construir, de dar cariño, de sembrar y recoger...Mis manos, para ti.
Buenas noches

miércoles, 27 de septiembre de 2006

Marti

Nos conocimos en un campamento, ella tenía 16 añitos y yo cerca de los 18. He de admitir que al principio me pareció una tía borde y extraña, pero como alguna vez dije de ahí que nunca tenemos que fiarnos de las apariencias.
Nos distancian 680 kilometros, pero físicos porque sé, y tengo la certeza de ello, que nos unen lazos tan mágicos que ni la distancia puede con ellos.
Nuestras conversaciones no son diarias, ni habituales...más bien hace tiempo que no tenemos una conversación "seria", hace dos años y medio que no nos vemos...Y sin embargo, ahí seguimos.
Las vivencias que hemos compartido han sido tan intensas que estoy segura que en medio de ambas hay un ALGUIEN que nos tiene cogidicas de la mano, que nos acompaña desde entonces.
Marti, cariño mío...:

  • En cada llamada perdida te recuerdo lo mucho que te quiero
  • Cada día pienso en la necesidad que tengo de que me des un abrazorrompecuellos de esos que solo tu sabes dar.
  • Cuando miro las estrellas busco la que tenemos en común y sonrío.
  • Cada "madre mía" me recuerda a mi alicantina favorita.
  • En los momentos de recogimiento pido al de arribita que te cuide, que seas feliz, que te ayude para que seas la mejor doctora del mundo.
  • A diario pienso en el día en que tengamos la suerte de volver a vernos, a compartir, a soñar junticas.
  • Y tantas otras cosas...

Este post es sencillo, pero lleno de verdad.

Te quiero Marti, en lo cotidiano siempre.

sábado, 23 de septiembre de 2006

Las pequeñas cosas

Pensaba yo hoy en la cantidad de pequeñas cosas que estos días están llenando mi vida de momentos mágicos.

Llamadas a deshora para calmar mi corazón.
Miradas con mucha complicidad.
Conversaciones que ponen en orden mis emociones.
Reencuentros inesperados.
Bailes que desahogan.
Canciones llenas de vida.
Pruebas que superar.
Abrazos que fortalecen lazos.
Personas que confían en ti, sin tú saberlo.

Estrellas a las que elevar la vista para encontrarme contigo, y contigo...


Palabras, palabras que no saben lo que agradan.
Sonrisas.
Ilusión.
...

Y es que es en las pequeñas cosas en las que nos hacemos grandes personas.
Es en las pequeñas cosas en las que descubro TUS planes para mi.
Es en las pequeñas cosas en las quiero conocer-TE.
Es en las pequeñas cosas en las que alimento mi alma.



Porque "hay un universo hecho de pequeñas cosas", GRACIAS.

martes, 19 de septiembre de 2006

Elegi educar

Desde siempre, desde que la razón me permitió usarla...casi desde la cuna, he querido ser maestra. Creo que es un sueño que poco a poco va viendo la luz.
De todas las profesiones que se me permitieron elegir, elegí ser maestra, elegí educar. La elegí porque se que a través de ella me realizo, a través de ella mi proyecto personal se hace realidad. La elegí porque los niños tienen el secreto de la infinita juventud.

Elegí enseñar porque en cierto modo te haces uno con los niños intentando ser solidaria, permiténdoles expresarse y de ese modo expresándote tu también.

Elegí educar porque es la base de toda una vida.
Elegí educar porque no me quiero guardar todas las cosas buenas que a mi me han transmitido mis MAESTROS.
Elegí educar porque en la educación están las bases más profundas de la vida.

Elegí Educación Infantil porque los niños y el mundo que les rodea son un misterio que me encanta investigar.
Elegí Educación Infantil porque los niños son un maravilloso regalo lleno de sabiduría
Elegí Educación Infantil porque creo en los niños, en su bondad innata, en su generosidad y en sus sonrisas tan transparentes.

Elegí EDUCAR, creo que así podré ir transmitiendo con hechos el amor tan entrañable que ALGUIEN ha tenido conmigo.