jueves, 2 de febrero de 2012

Abrir bien los ojos... no siempre es fácil.

A veces me descubro a mi misma imáginandome un mundo paralelo en el que mis ilusiones son totalmente reales y los momentos oscuros no existen. Y pasa un ratillo y me doy cuenta que estoy soñando despierta, así que lo mejor es volver a la realidad de mi cotidaneidad, no menos interesante pero si más díficil, a veces, de llevar para adelante.

En Noviembre tomé una decisión muy díficil, y yo pensaba que me iba a costar menos dejar de darle vueltas, pero es que ahora me invaden sentimientos de rencor y rabia y eso me duele muchísimo, porque no me los puedo quitar de la cabeza. Me duele tanto la indiferencia y la incongruencia, me resulta tan contradictorio todo, mucho más cuando está relacionado con algo que para mi es importante en esta vida, más que nada porque desde siempre forma parte de la mía. No sé, quizá es que yo pensaba que las cosas iban a ir sucediéndose de otra manera y ese ha sido mi problema, y por eso me estoy machacando tanto y por eso le doy tantísimas vueltas.

Con el tiempo espero ir asumiendo, poco a poco, que las cosas no salen siempre como a una le gustaría y que lo que para mi es importante para otros es pasajero, y sobretodo espero acostumbrarme a dejar que sea Él quien interceda, y que como me dijo una amiga, piense que abriese bien los ojitos porque quizá fue Él quien me puso esta prubecita en el camino para que éste, mi camino, tomara otra dirección.

Así, poco a poco, abriendo bien los ojos al horizonte en lo cotidiano de mis días.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Ya te vas, 2011

Dentro de unas horas ya serás historia, año 2011. Has sido un año lleno de momentos inolvidables, tanto malos como buenos.

ENERO
Comenzó el año, y con él las miles de promesas, y compromisos, que me hago siempre a mi misma. Alguna la he cumplido.
En este mes una personita muy especial me anunció que "se había prometido", ¡¡qué alegría!!, saber que en medio de su querida tierra ocre habían afianzado su relación y habían dado un paso más me llenó de emoción.

FEBRERO
Celebrar en Madrid el bautizo del tercer hijo de un amigo, de una familia que crece y se construye día a día compartiéndolo siempre con los demás, qué suerte tenemos en la Tierra de tener a gente que, como ellos, nos acercan tanto al Cielo.

MARZO
Operaron a mi madre, necesitó que la cuidáramos y eso también ayuda, porque aprendes a desprenderte un poquito de ti y tender la mano.

ABRIL
Mi sobrino cumple un año alegrándonos la vida. cómo pasa el tiempo.

MAYO
Dudar, dudar mucho fue lo que me pasó. Pero dudando, alguna vez puedes llegar a encontrar respuestas, me dijeron.
En este mes hubo dos personitas muy bonitas por dentro que me anunciaron que se casaban, qué bonito es el amor.
JUNIO
Mes de intenso trabajo y renovar ilusiones. También mes de despedidas, y aunque supiera que volvería a disfrutar de su presencia en poco tiempo, era consciente de que les echaría de menos.

JULIO
Comenzarlo en el origen, en la raíz de todo ese sueño que un ser muy especial un día tuvo y conocer más de cerca sus primeros pasos e interntar soñar un poquito yo también, porque otro mundo es posible y si hace unos siglos hubo quien lo creyó, nosotros tenemos que continuarlo.
Terminarlo en familia, de vecaciones, en el mar, con la mirada puesta en el horizonte.

AGOSTO
Comida familiar en el Monasterio, como cada año desde hace tantos.
Conocer al nuevo hijo de una gran persona a la que quiero mucho, ¡¡tan bonito y lleno de vida!!

SEPTIEMBRE
Volver a verles, a mis pequeñitos seres que consiguen sacar lo mejor de mi. Son la reafirmación cotidiana de mi vocación y el motivo de muchas de mis alegrías.
Un viaje a lanzarote lleno de risa, de montar en dromedaria, de pasear por tierras volcánicas y conocer unos paisajes tan distintos a los que acostumbro.

OCTUBRE
Mes de vendimia, de recogida del fruto que saca adelante a muchas familias de mi tierra, que ha sacado adelante a mi familia materna. El mes de la Pilarica, de recordar muchísimo a mis abuelitos que tanto disfrutaban con su fiesta en medio de la vendimia.

NOVIEMBRE
Comencé el mes cumpliendo años, como cada Noviembre. Encuentro Ágora, días de reencontrarme con personas a las que amo mucho.
También fue el mes de tomar una decisión muy dura, una decisión que me ha dejado marcada, pero que tuve que tomar porque mi integridad física, y sobretodo la moral, están por encima de todo y sobretodo porque quiero ser fiel a mi proyecto de vida.
Y no puedo olvidarme, que en medio de esos miedos y esa pena tan grande, mi sobrino me dijo por primera vez TE QUIERO. Yo sé que con los ojitos me lo había dicho muchas veces, pero oírselo de viva voz me lleno de emoción, y ahora me lo repite cada día.

DICIEMBRE
Volver a pasear por Valladolid, reencontrarme con gente querida, con esas calles por las que tantas veces he paseado. Celebrar el Adviento y la Navidad en familia, como siempre desde que nací, es una suerte.


Termina el año, cerrarlo como si de una cajita se tratase. Un año en el que no he dado ese paso que debía haber dado, que aún puedo darlo, que tengo que dar y le pido al 2012 que me ayude a darlo.

Me da penilla, aunque intuyo que el 2012 llega cargado de momentos mágicos, de una cotidaneidad extraordinaria

Quiero terminarlo con un spot publicitario que tanto me está haciendo pensar ultimamente, ojalá en 2012 me acostumbre a decirme a mí misma: QUE NADA TE QUITE TU MANERA DE DISFRUTAR DE LA VIDA

viernes, 9 de diciembre de 2011

Complicadas decisiones

He tenido que tomar una dura decisión que ha sido, sin duda, de las más jodidas de toda mi vida. Decisión díficil porque conlleva renunciar a algo en lo que hasta ahora creía. Decisión casi forzada. Decisión que a día de hoy aun siento que no merecía. Pero ya está hecho, me duele que haya quien esté sufriendo por ello, de veras que lo siento en lo más profundo de mi ser.

Me siento profundamente herida y no puedo evitar sentirme como una idiota por haber cedido, pensar que si esto me hubiera pasado en otro sitio hubiera sido un movidón.... Y me resulta terriblemente doloroso asumirlo. Me tambaleo, aunque haya quien me recuerde que no todo el mundo está cortado por el mismo patrón, y lo agradezco.

En estos momentos me gustaría ser valiente y tirar pá lante, pero no puedo porque estoy cabreada a la par que bloqueada.

Necesito seguir el camino cotidiano de este tiempo de Adviento, necesito acoger, ponerme en camino, velar, ... pero es que no puedo joé, no puedo.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Qué caprichosa es la vida

¿Volverá la esperanza?

La busco pero no la encuentro. Y mientras tanto velo por la noche a ver si aparece, porque mis ojos están cansados pero los malditos siguen abiertos, no hay manera de hacerlos cerrarse y dejarse embaucar por ese placentero placer que es dormir.

¿Qué cosas que tiene esta vida?, un día sientes que vuelas y de repente te ves estampada contra el suelo y con cero ganas de enderezarte y volver a volar (o por lo menos a intentarlo).

Y es que la vida, como dice una persona muy sabia con la que comparto el día a día, es muy caprichosa.

Esta es mi cotidaneidad.