Porque en lo cotidiano es donde me gusta encontrarme conmigo misma y con los demás. Porque de lo cotidiano nace lo extraordinario, lo insospechado, la alegría y la tristeza...Porque en lo cotidiano es donde más se aprende. Contigo, misioneros en lo cotidiano.
sábado, 25 de agosto de 2007
Ruth y Noemí. La fidelidad y la confianza.
La fidelidad más sincera. Un canto a la confianza.
Ruth acompaña a Noemí, no la deja sola a pesar de tener que renunciar por ello a sus orígenes, a su tierra, a sus gentes.
En estos tiempos que corren, en los que no nos sentimos a gusto con nada y todo lo calculamos, es díficil pensar en dejar todas nuestars comodidades, incluso nuestros orígenes, para marchar a comenzar una nueva vida y ser, de esa maner, fieles a nuestros principios.
Para mi resulta impensable, no pueod ni llegara planteármelo. Me reconozco demasiado atada a mi gente, a mis cosas.
Y tu...¿lo dejarías todo por fidelidad a tu propia vida?
viernes, 24 de agosto de 2007
Un año sin ti

lunes, 20 de agosto de 2007
Dejarlo todo, y seguirLe.

domingo, 12 de agosto de 2007
Me arriesgué
¿Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?Vincent Van Gogh
La vida es así, muchas veces o arriesgas o nunca sabrás si el hecho de no hacerlo ha conllevado la consecuencia que no deseabas.
Yo me he dado cuenta en los últimos tiempos de ésto, y es que una no es consciente de las consecuencias de sus actos hasta que no ha pasado un tiempo de ellos y contempla los resultados.
En aquel momento no sabía si lo que estaba haciendo era lo correcto o no, y sin embargo arriesgué y di el paso, dije así, acepté. Cierto es que pedí consejo, mareé a mucha gente con mi rayada mental y de todos obtuve la misma respuesta: Es tu vida, nadie puede decirte lo que tienes o no que hacer.
Hoy agradezco esas palabras con toda mi alma. Porque buceé en mis sentimientos, y a pesar de haber estado confusa de mi decisión hasta un minuto antes de empezar, aquello comenzó y empecé a saborear con gusto haber dicho que sí.
Hacerlo conllevaba dejar muchas cosas, tener unos horarios un poco rígidos, renunciar a momentos de ocio, ... y aunque parezca una bobada suponía "mi entrada" en un mundo que exige mucha disciplina contigo misma.
Ya han pasado cinco meses desde que empecé a trabajar en la exposición, y hoy, a menos de un mes de que acabe, puedo decir que haber dado el paso de aceptar ese trabajo es un motivo de orgullo y satisfacción, porque me encanta, porque soy súper feliz haciéndolo, porque cada día está lleno de momentos únicos, y porque al fin y al cabo no es tan duro.
Cierto es que siempre cabe el hecho de “darle otra vuelta más” a nuestras dudas, pero entonces nunca sabremos si hicimos lo correcto.
Gracias a todos los que en quel momento estuvistéis ahí, gracias por haberme interpelado, por haberme dado confianza, y por confiar en mi.
Ah, y en vuestros riesgos no os olvidéis de poner el corazón.