
- Lo huelo todo. Para bien o para mal mi olfato siempre se percata de todo, aún cuando estoy constipada.
- Tengo que tener siempre las manos limpias. Y no solo por el hehco de que me sudan, como ya habréis pensado algunos, sino porque la sensación de tener las manos recién lavadas es única.
- Cuando pido café con hielos el vaso que contiene los hielitos en cuestión debe llevar una rodaja de limón, siempre.
- No puedo soportar el ruido de la cucharilla cuando alguien no deja de dar vueltas a la leche, colacaco, café, té, ...lo que sea. Ese ruidito me crispa los nervios muchísimo. Así como el ruido que hacen algunas personas cuando comen con la boca abierta...buf.
- Me muerdo las uñas (es que no se me ocurría otra)
Bueno, pues ahí están. Superficiales, pero no se me ocurren más...y eso que según mi madre soy un poquitín maniática.
Si alguien se anima, que cuente sus manías.
Besos para todos




