martes 28 de agosto de 2007

CORAZÓN INQUIETO

Para todos los que tenéis el corazón inquieto.
Para los que tomáis y leéis.
Para los que vibráis con Corazón inquieto, 13 de Noviembre, Alma misionera, Tarde te amé, ...
Para mis compañeros en este camino (laicos y consagrados).






¡FELIZ DÍA DE SAN AGUSTÍN!

Unidos, siempre y cada día en lo cotidiano.

sábado 25 de agosto de 2007

Ruth y Noemí. La fidelidad y la confianza.

La Palabra cotidiana hoy se nos presenta tremendamente interpeladora.

La fidelidad más sincera. Un canto a la confianza.
Ruth acompaña a Noemí, no la deja sola a pesar de tener que renunciar por ello a sus orígenes, a su tierra, a sus gentes.



En estos tiempos que corren, en los que no nos sentimos a gusto con nada y todo lo calculamos, es díficil pensar en dejar todas nuestars comodidades, incluso nuestros orígenes, para marchar a comenzar una nueva vida y ser, de esa maner, fieles a nuestros principios.

Para mi resulta impensable, no pueod ni llegara planteármelo. Me reconozco demasiado atada a mi gente, a mis cosas.


Y tu...¿lo dejarías todo por fidelidad a tu propia vida?

viernes 24 de agosto de 2007

Un año sin ti


Hace exactamente un año que te fuiste, sobre estas horas.

Siempre fuiste la favortita de tus hermanos, y lo sabías. Pequeña de nueve hermanos, naciste a los pocos meses de morir una de tus hermanas por lo que te pusieron su mismo nombre: María Elisa, y según tengo entendido siempre fuiste tan guapa como ella.

Mi abuelo sentía devoción por ti, su hermana pequeña a la que dejó con cinco meses cuando marcho a la Guerra y encontró con cinco años cuando volvió. A ti era a la única que cada semana escribía cartas con la esperanza de que alguien te las leyera. Sé que tú también sentiste devoción por él, a quien consultabas todas tus dudas y con quien compartías todos tus momentos.

Son muchos los recuerdos que conservo de ti. Aquellas caricias en los momentos tristes, aquellas sonrisas en los momentos joviales. En tu casa nunca faltaba un dulce, siempre tenías toda clase de pastas, chocolates, bizcochos, ... Recuerdo con especial cariño la mesa camilla y el brasero, degustando un chocolate y riéndonos sin parar.

Tía, como ya te dije muchas veces, si hay una palabra con la que podríamos definirte los que tuvimos la suerte de conocerte esa es VALENTÍA. Pronto quedaste sola con dos niños a los que criar. ¡¡y qué bien lo hiciste!!. Supiste afrontar la vida desde la sabia certeza de que nunca estarías sola. Valiente en los últimos momentos de tu vida, sufriendo esa maldita y terrible enfermedad, pero sonriendo y ofreciendo tu mano por doquier..¡¡me admira!!.

Te fuiste muy joven y a todos nos dejaste un poquito huérfanos. Sé que desde allí arribita sigues cada uno de nuestros pasos, en especial los de tus hijos, tu devoción.

Sirvan estas palabras para rendirte mi pequeño homenaje en este día, tía.

lunes 20 de agosto de 2007

Dejarlo todo, y seguirLe.


Hoy me invitas a dejar todas esas cosas no necesarias y seguirte.

Si ya lo sé, si ya sé que basta con decir que si y apostar por ello...¡¡¡pero qué díficil es!!!. Porque resulta muy radical y exige demasiada autoexigencia, y de esa me falta un buen puñao.

Y supongo que no consiste solo en los bienes materiales, hay tantas otras muchas cosas a las que estoy atada y me impiden seguirTe: mi cobardía, mi falta de voluntad, mis debilidades, mi rencor, mis inseguridades, mi poca profundidad, mis dudas, mis...
Solo necesito un poquito de voluntad, solo un poquito para aceptar lo que me pides y sé que aquí no valen peros.
Soy sumamente imperfecta, pero ahí sigo, intentándolo en lo cotidiano.

domingo 12 de agosto de 2007

Me arriesgué

¿Qué sería de la vida, si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?

Vincent Van Gogh


La vida es así, muchas veces o arriesgas o nunca sabrás si el hecho de no hacerlo ha conllevado la consecuencia que no deseabas.

Yo me he dado cuenta en los últimos tiempos de ésto, y es que una no es consciente de las consecuencias de sus actos hasta que no ha pasado un tiempo de ellos y contempla los resultados.

En aquel momento no sabía si lo que estaba haciendo era lo correcto o no, y sin embargo arriesgué y di el paso, dije así, acepté. Cierto es que pedí consejo, mareé a mucha gente con mi rayada mental y de todos obtuve la misma respuesta: Es tu vida, nadie puede decirte lo que tienes o no que hacer.

Hoy agradezco esas palabras con toda mi alma. Porque buceé en mis sentimientos, y a pesar de haber estado confusa de mi decisión hasta un minuto antes de empezar, aquello comenzó y empecé a saborear con gusto haber dicho que sí.

Hacerlo conllevaba dejar muchas cosas, tener unos horarios un poco rígidos, renunciar a momentos de ocio, ... y aunque parezca una bobada suponía "mi entrada" en un mundo que exige mucha disciplina contigo misma.

Ya han pasado cinco meses desde que empecé a trabajar en la exposición, y hoy, a menos de un mes de que acabe, puedo decir que haber dado el paso de aceptar ese trabajo es un motivo de orgullo y satisfacción, porque me encanta, porque soy súper feliz haciéndolo, porque cada día está lleno de momentos únicos, y porque al fin y al cabo no es tan duro.

Cierto es que siempre cabe el hecho de “darle otra vuelta más” a nuestras dudas, pero entonces nunca sabremos si hicimos lo correcto.

Gracias a todos los que en quel momento estuvistéis ahí, gracias por haberme interpelado, por haberme dado confianza, y por confiar en mi.

Ah, y en vuestros riesgos no os olvidéis de poner el corazón.