Libertad, según el
DRAE,
es la facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. Entre otras acepciones.
Un buen ejemplo cotidiano, yo tengo la libertad para vestirme de ésta o aquella manera, y sin embargo estoy indirectamente atada a mi realidad física, porque no siempre tengo la libertad de vestir aquello que me gusta porque por canones no entro a formar parte de ese tipo de tallas "normales" que ciruculan por las tiendas para las chicas "normales". Pero si tengo la libertad para quejarme aun sabiendo que no conseguiré nada.
La libertad, desde mi punto de vista, ha estado demasiado manipulada siempre, aunque hay quien insista en que antaño maricastaño había muy poca libertad y las cosas no eran como ahora. Pero si, bajo el amparo de una democracia, quieren hacernos creer que tenemos la libertad plena ¡¡venga ya!!. Libertad plena ¿para qué?, porque desde luego yo veo cohibida la, mi, libertad en numerosas ocasiones.
Y yo, haciendo uso de mi, creo, "libertad de opinión" pienso...
Miles de niños muriéndose de hambre en el mundo y no tienen la libertad de elegir vivir. Sin embargo, un hombre elige morir de hambre si no se le conceden sus deseos y nos planteamos dejarle vivir concediéndole, en parte, sus deseos. ¿Contradictorio?.
Me prohiben fumar casi hasta en mi casa no dejándome hacer uso de mi libertad para elegir lo que está bien o está mal para mí (mayor de edad) y sin embargo se replantean legalizar el aborto, en mi opinión un asesinato en toda regla, violando de esa manera la libertad más grande del ser humano en su elección de vivir, y más aún de un ser indefenso. ¿Contradictorio?
Que dos personas del mismo sexo se amen está mal visto en algunos "sectores" sociales, y sin embargo el amor es el lenguaje universal para una buena comunicación interpersonal. Más contradicciones aún, cuando perteneces a uno de esos "sectores" que tanto lo critica y en tu posición contraria de aceptación del amor sin condiciones, te enfrentas a ser criticada.
Hay quien hace uso de su libertad para acortar la del otro, para hacerle, hacerte, sentir una basura. Y ahí, cuando el otro se cree hundir, recuerda su libertad para elegir sobre su vida, y se enfrenta a quien está agrediendo contra ella, contra su vida.
Recuerdos, decisiones, coraje y una gran suma de contradicciones.
Bajo el amparo de la
Constitución Española, se supone que tenemos muchísimos derechos, y deberes, que nos llenan de libertad.Y sin embargo muchos de ellos en los últimos tiempos se están viendo violados, manipulados. Leamos por ejemplo el Capitulo Segundo, porque si lo comparamos con lo que actualmente estamos viviendo veremos que está lleno de contrariedades.
Yo, haciendo uso de la libertad, puedo opinar ésto o aquello, y si no me gusta criticarlo, pero puedo llegar a ser tan pesada en mi crítica que convierto mi libertad de expresión en libertinaje. Quizá ésto sea lo mismo que está pasándoles a los medios de comunicación, que con su libertad de expresión están cohibiendo la libertad del otro, convirtiendo esa libertad de expresión en un libertinaje en toda regla (miremos las últimas noticias de sociedad: Una Princesa que según algunos debería respetar más los protocolos, ¡¡venga hombre!!, ¿no os dais cuenta que la que se ha muerto es su hermana?). Pero aquí cada loco con su tema.
Y sigo reflexionando, y encuentro libertades en mi vida...
Soy libre para sonreirte y decirte que me encantas.
Soy libre para abrazarte sin cohibir tu libertad.
Soy libre para quererte sin obligarte a que tú me quieras a mí.
Soy libre para compartir mis inquietudes, alegrías, temores, certezas, dudas, incertidumbres.
Soy libre para ponerme en la presencia de Jesús y escuchar qué me quiere decir, y contarle como me ha ido el día.
Soy libre para contarte que creo en Dios, que intento seguir cada día los pasos de aquel loco de Nazaret al que le arrebataron la libertad de vivir porque se creyeron con la libertad, valga la redundancia, de hacerlo.
Y seguiré sintiéndome libre, mientras no pise la libertad del otro, para apostar por aquello que creo justo, por mis derechos, por mis libertades conquistadas.
"Luchad y puede que muráis. Huid y viviréis, un tiempo al menos". (William Wallace, Braveheart)