lunes 11 de junio de 2007

San Bernabé



El patrón de mi ciudad es San Bernabé, ¿sabéis por qué? porque hace muchos años, en 1521, los franceses capitaneados por el general Asparrot llegaron hasta mi ciudad y la sitiaron, pero Velez de Guevara, un tío muy inteligente que gobernaba la villa, no podía dejarse tocar la moral así como así y a pesar de que fueron varias las misivas que se enviaron Asparrot y el corregidor de Logroño, solicitando el primero el paso de su ejército hacia las tierras castellanas; el otro se resistía en el interior, optando por ser leal a Carlos I de España (siii, y V de Alemania).
Y resultó que Vélez de Guevara no creyó la promesa de Asparrot de pasar por Logroño con respeto a "haciendas y vidas" y con el consentimiento del pueblo, reunido en el interior de la iglesia de Santiago, negó la entrada a la villa de las fuerzas francesas, pero Asparrot le echó narices durante unos 21 y nos tuvo (les tuvo) con la soga al cuello, días tras los cuales llegó el Duque de Nájera (Antonio Manrique de Lara), un señor con dos pares de narices, que trajó a sus tropas y con sus 20.000 hombres pisándoles los talones, los franceses no tuvieron otra alternativa que levantarse y renunciar a entrar en Logroño.
Todo esto pasó un 10 de Junio de 1521, así que el 11 de Junio los lugareños festejaban por todo lo alto su triunfo y decidieron honrar para siempre al patrón de aquel día, San Bernabé, cumpliendo aquel día con el voto de San Bernabé.
Así que desde aquel día como manda la tradición, el máximo mandatario de la ciudad, el alcalde, repite el rito de los banderazos. La tradición es una manera de expresión de la posesión de los logroñeses sobre su ciudad y se lleva a cabo en los lugares donde se levantaron las puertas de entrada a la ciudad.

Así, el primer ondeo de la bandera de Logroño se realiza bajo el Arco de San Bernabé, que cada año se yergue frente al antiguo Consistorio de la ciudad, en el inicio de la calle Portales. El Ayuntamiento logroñés decidió su colocación en 1767, año a partir del cual los ciudadanos discurren cada 11 de junio bajo su verdusco andamiaje. Es el lugar donde se levantaba la Puerta de la Erbentia, recorrido que irá a parar más tarde frente al Hospital de La Rioja. Este espacio, antiguo emplazamiento de la Puerta de San Francisco, será testigo de la segunda parada de la procesión en honor a San Bernabé y aquellos que defendieron Logroño de los franceses.
En tercer y último lugar, el alcalde hace bailar la bandera logroñesa a las puertas del Revellín, donde se situaba la Puerta del Camino (si, si, de Puerta del Revellín nada). La puerta que mira a Castilla y sobre la que podemos ver el escudo de Carlos V y el de Logroño con las florecitas de Lis.
Y allí, en este último lugar, que es donde trabajo, la Cofradía del pez, reparte raciones de pez, pan y vino a todo el que osa en hacer fila. Las reparte en honor a aquellos peces que en teoría nos dió el Ebro durante el asedio de los franceses para poder sobrevivir. Los peces de este año, bien ricos. He podido disfrutar del jaleito en primera fila...aunque trabajando, claro.

Ah!!, para los que no lo sepáis la Muralla fué el regalo que nos hizo Carlos V por haber defendido Castilla de las tropas francesas (si Carlos V levantase la cabeza sabría que lo único que hicimos fue defender nuestro terreno, jajaja)

1 piensan que...:

blanca dijo...

Que bueno ser riojana y poder disfrutar de estas tradiciones, ir a por el pez y chuparlo(poque comermelo me da un poco de asco jejeje) pero el pan esta weno eh?
Besitos Noe