Y yo, con mis veintitantos otoños que acabo de abandonar, he cumplido uno de los sueños de mi vida. No se trata solo de ese sellito que certifica que soy lo que soy profesionalmente, sino de la etapa que cerré llena de incertidumbres, desilusiones y sufrimientos que dieron lugar a la re-esperanza, la re-ilusión, la re-afirmación. Ahora sé lo que soy, quien soy, y como dice San Pablo, y yo hago mías sus palabras, Sé de Quien me he fiado.
Fui pensada en un momento en el que España vivía un acontecimiento que cambió su historia, aunque yo siempre pienso que fueron los carnavales los que me trajeron hasta aquí. Nací un 4 de Noviembre a la hora de comer, ¡¡dando guerra desde ese día!!.
Desde aquel día mi vida no ha parado, sigo siendo tan movida como lo era en la cuna. Y cada día piso ser más niña, disfrutar más de los pequeños regalos del día a día que Dios me poner por delante.A parte de cumplir uno de mis sueños y de abrirse ante mi una nueva etapa, el año que he cerrado ha sido muy especial en muchos otros sentidos. He conocido, y reconocido, hermanos en mi camino, porque mis padres me dieron la familia de sangre y el día a día me ha dado, y me da, la familia de la vida. Personas me han abierto las puertas de su ser, y me han permitido caminar a su lado para descubrir que con ellos las piedras son menos voluminosas y el sendero más liviano.
Comienza, ya ha comenzado. A estas horas desde hace 4 años, hay una llamada que no suena en el teléfono, pero yo sé, abuelos, que vosotros conectáis vía cielo y me mandáis ese beso que todos los días echo de menos desde que os fuisteis. Nos encontramos en las estrellas, ya lo sabéis.
Este año intuyo que también será especial, y yo íntentaré poner todo de mi parte ¿lo conseguiré?, por de pronto en abril nacerá mi sobrinito, ¡¡qué ganas de verle la carita!. Y quiero seguir encontrándome contigo, y contigo, y contigo...que sois mi día a día y dais sal y luz.
Te elevo las gracias a Ti, porque antes de que me formara en el seno de mi madre ya me conocías y me amabas.
Hoy y siempre quiero celebrar la vida, ¿me acompañas?.
Contigo, cada día en lo cotidiano, quiero seguir celebrando la vida.





