miércoles 4 de noviembre de 2009

Celebro la vida

Otro año para la mochila, y esta vez optaré por pensar en lo vivido y no en los dos numeritos dichosos que a partir de hoy y durante un año responderán a eso de ¿cuántos años tienes?. Porque en realidad la vida no se compone de los años que vas sumando sino de las vivencias que vas anotando en el libro de tu vida.

Y yo, con mis veintitantos otoños que acabo de abandonar, he cumplido uno de los sueños de mi vida. No se trata solo de ese sellito que certifica que soy lo que soy profesionalmente, sino de la etapa que cerré llena de incertidumbres, desilusiones y sufrimientos que dieron lugar a la re-esperanza, la re-ilusión, la re-afirmación. Ahora sé lo que soy, quien soy, y como dice San Pablo, y yo hago mías sus palabras, Sé de Quien me he fiado.

Fui pensada en un momento en el que España vivía un acontecimiento que cambió su historia, aunque yo siempre pienso que fueron los carnavales los que me trajeron hasta aquí. Nací un 4 de Noviembre a la hora de comer, ¡¡dando guerra desde ese día!!.

Desde aquel día mi vida no ha parado, sigo siendo tan movida como lo era en la cuna. Y cada día piso ser más niña, disfrutar más de los pequeños regalos del día a día que Dios me poner por delante.

A parte de cumplir uno de mis sueños y de abrirse ante mi una nueva etapa, el año que he cerrado ha sido muy especial en muchos otros sentidos. He conocido, y reconocido, hermanos en mi camino, porque mis padres me dieron la familia de sangre y el día a día me ha dado, y me da, la familia de la vida. Personas me han abierto las puertas de su ser, y me han permitido caminar a su lado para descubrir que con ellos las piedras son menos voluminosas y el sendero más liviano.

Comienza, ya ha comenzado. A estas horas desde hace 4 años, hay una llamada que no suena en el teléfono, pero yo sé, abuelos, que vosotros conectáis vía cielo y me mandáis ese beso que todos los días echo de menos desde que os fuisteis. Nos encontramos en las estrellas, ya lo sabéis.

Este año intuyo que también será especial, y yo íntentaré poner todo de mi parte ¿lo conseguiré?, por de pronto en abril nacerá mi sobrinito, ¡¡qué ganas de verle la carita!. Y quiero seguir encontrándome contigo, y contigo, y contigo...que sois mi día a día y dais sal y luz.

Te elevo las gracias a Ti, porque antes de que me formara en el seno de mi madre ya me conocías y me amabas.

Hoy y siempre quiero celebrar la vida, ¿me acompañas?.





Contigo, cada día en lo cotidiano, quiero seguir celebrando la vida.

domingo 4 de octubre de 2009

Aprovechando lo cotidiano

Lo sé, y no tengo palabras. Han pasado tres meses y medio desde aquel Seguiremos ;).

El curso terminó como se merecía: feliz. Mientras saboreaba un sueño que poco antes se había hecho realidad me topé de repente con esos 26 pares de ojitos que me miraban con extrañeza, y ahora mis alumnitos de entonces ya pisan la Primaria con ilusión y ganas, y me saludan por la calle…y yo me sigo llenando de la misma emoción.

Y después un verano muy infantil también, con niños llenos de ganas de jugar y crear mundos fantásticos . Con niños cargados de energía positiva que sin quererlo me la transmitían día a día. Así da gusto trabajar.

A principios de septiembre pude disfrutar de unos días en familia, en la playa, y en una posición en la que la vida se ve preciosa: la horizontal. Fueron días de pensar, de re-elaborar mi proyecto de vida, de replantearme muchas cosas, de seguir pensando en la misión en lo cotidiano que quiero que llene mis días.

Ahora ha vuelto el curso, y con él he retomado el trabajo “formal”. La baja que cubría finalizó y ahora estoy en otro cole, con diferente cometido, con otros niños, con otros compañeros….pero con la misma ilusión de cogerles de la mano y caminar juntos por la vida.

Y en medio de todas estas cosas que llenan mis días llegó un regalo que ha convertido lo cotidiano en extraordinario.

(Estas son sus "fotos". La primera es la confirmación, la segunda su primera foto en la que parece una sepia,jiji y la tercera, la más reciente, su primera foto a color en la que nos enseña su manita con un dedo alzado...¿qué nos querrá decir?)

Un bebé que nacerá en abril y que ha llenado los corazones de los que le queremos. Y yo, llena de felicidad doy gracias por poder vibrar con la ilusión de mi hermano que cada vez que se acuerda de cómo late el corazón de su hijito se le empañan los ojos de lágrimas de felicidad; con la emoción de mi cuñada, que con esa aceitunita que tiene por barriga está más feliz que una lombriz; con la alegría de unos padres, los míos, que ascenderán de categoría para pasar a ser abuelos por primera vez, y esperemos que le sigan mucha más.

Porque en lo cotidiano es donde me gusta encontrarme conmigo misma y con los demás. Porque de lo cotidiano nace lo extraordinario, lo insospechado, la alegría y la tristeza...Porque en lo cotidiano es donde más se aprende. Contigo, misioneros en lo cotidiano.

Así describo mi blog, así pienso. Otra vez ha volado el tiempo, y es que cuando una se siente bien parece que el tiempo aún corre más deprisa y los días de 24 horas parece que tengan solo 20...los intento vivir tan a tope que cuando miro el reloj sonrío y doy gracias porque soy dichosa.

Por cierto, siento esta “ausencia”. Gracias a los que me habéis tirado un poco de las orejas para que actualizara, espero que comprendáis el por qué de mi retraso.

En este día de San Francisco de Asís, tan importante en al vida de muchas personas a las que quiero, os invito a disfrutar de la oración el Cántico de las Criaturas en una presentación (clicad AQUÍ) que hicieron Álex y Pecu después de hacer el Camino de San Francisco de Asís, del que podéis encontrar información aquí y en este video.

De todo este tiempo hay muchas miradas, muchas imágenes que me gustaría compartir con vosotros...dame tiempo para ordenarlos bien.

Un fuerte abrazo, familia.

Y así, en lo cotidiano, quiero seguir apostando por hacer misión cada día.

jueves 18 de junio de 2009

Seguiremos ;)

Si, pasa el tiempo... y con él pasamos todos, acompañados de la certeza de hacernos cada día un poquito más grandes.

No quiero disculparme, no hay motivos. Intento desvivirme en lo cotidiano, y es por ello que quizá tenga el blog un poco abandonaillo. Tengo mil cosas que contar grabadas a fuego en mi corazón y con brillos de oro en mis retinas pero como suele pasar cuando vives cosas muy intensas no encuentro el momento necesario para sentarme ante esta pantalla y encontrar las palabras precisas para contar lo que vivo.

Soy inmensamente feliz, en esas palabras resumo mi existencia de hoy, de mi cotidaneidad.

Las oportunidades llegan, soy testiga. A mi me ha llegado una que me hace sentir plena, en la que puedo desarrollar al máximo mi vocación, en la que cada día sueño de nuevo mi sueño. Me ha llegado en forma de niños, nuevamente. Recibir una llamada un día y al día siguiente sentarte ante 26 pares de ojitos que te miran fijamente esperando de ti la mejor de tus sonrisas es un regalo por el que no me cansaré de dar gracias. Acompañar sus aprendizajes, guiar sus pequeñas manos mientras escriben palabras que a lo mejor un día forman una bella historia. Y si encima todo ésto lo vives en una de esas escuelas-sueños, la Escuela Pía, fundadas por el gran maestro de la pedagogía moderna, Calasanz (al que he nombrado alguna vez),..ya es que todo es aún más apasionante. Sin olvidarme jamás que mi origen y mi corazón siempre estarán ligados a la escuela agustiniana.

Sé que este espacio de tiempo será limitado, que estoy cubriendo una baja, pero como decía Benjamin Franklin "Un camino de mil millas comienza con un paso". Y estas oportunidades no se pueden desaprovechar.

Y mientras sigo viviendo mi sueño y aprendiendo cada día un poquito (más de ellos de lo que ellos puedan aprender de mi), yo cantaré, jugaré, reiré y soñare. Que al fin y al cabo la crisis a estas cosas no les afecta. Seguiremos, si, seguiremos soñando porque "los sueños cambiaron el destino de los hombres y de las naciones":


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¿Sabéis lo que hace falta para dormir a un elefante?: escuchad ésto: PARA DORMIR A UN ELFANTE (a mis niños les encanta). Que os sentís alguna vez como un set de cocina no podéis dejar de escuchar, y bailar claro: SOY UNA TAZA. Y si tenéis muchas ganas de hacer algo, cambiadle la letra a ESTA canción, y a por ello.

Contigo, cada día, en lo cotidiano.

jueves 7 de mayo de 2009

Desabrochando el corazón

Ay madre…otra vez han pasado taitantos días, pero es que mi vida lleva un ritmo vertiginoso. Y la verdad es que ante esta pantallita paso un montón de horas pero no las suficientes como para dedicar un rato a mi blog, a mi ventanita al mundo de la red. Las oposiciones, la preparación de la programación, … me llevan un poco-mucho tiempo.

Sigo saboreando muchos instantes de mi cotidianeidad. A principios de abril la vida me puso una jodida prueba (de salud), fueron días muy difíciles ante unos resultados que parecía que no iban a llegar nunca, pero al final todo se resolvió positivamente, y lo que parecía que podía ser algo tremendo resultó ser una bobadita que hay que vigilar y cuidar. De aquello he intentado aprender una lección, la de no sobresaltarme antes de tiempo. Soy muy acelerada y siempre me pongo en lo peor, lo sé. Siempre tiendo a ver las botellas medio vacías, y eso a veces me mina por dentro. En fin, la vida…

Tras el sustazo, vino la Semana Santa, la Pascua. Gracias a la mano tendida de una buena compañera de camino me lancé a la aventura de vivir esos días con un buen puñao de gente, del carisma de Don Bosco. Por una invitación de la red, porque la red bien usada puede ser muy útil. Así que allá que nos plantamos, en una pequeña villa de mi tierra a orillas del río Najerilla. Fueron unos días muy intensos, viviendo la Pascua con Jesús, acompañando a María. En familia, en clave de amor. Con la misión del día a día. Unos días en los que parar y plantearse las cosas. En los que revisar mi proyecto de vida. Días en los que acariciar y dejarse acariciar. Gracias Tess por planteármelo. Gracias Abel pro tu si. Gracias a los salesianos por abrir sus puertas, por no cerrarse solo a sus jóvenes. Gracias a todos los que compartieron aquellos días conmigo por enseñarme a Gritar sin Miedo que Somos Esperanza

El Domingo de Resurrección, precioso día donde los haya, vino al mundo un pequeño ser que le puso el broche de oro a la Celebración. Su mami es una persona muy importante para mi, y junto con su familia una parte muy importante de mi vida, de mi corazón. Precioso día para nacer, Hugo, ¡¡qué ganas tengo de acariciarte!!. Ánimo Mery, ahora si que empieza lo bueno.

Y el tiempo sigue, y lo que vivo no puede caer en saco roto. Y cada pequeña vivencia cotidiana es una lección de vida. Mis niños siguen enseñándome cada día. Sus ocurrencias, sus historias personales, sus miedos, sus juegos, … en definitiva sus vidas son para mi un regalo.

Se abren nuevas puertas. Retos nuevos me esperan. En el camino de lo cotidiano solo pido fuerzas para tener los ojos bien abiertos y el corazón en pleno bombeo. Y ganas, muchas ganas de seguir apostando por lo que quiero.





"Llegarás cuando vayas más allá del intento"





Contigo, cada día, en lo cotidiano.






*Más fotos de la Pascua en Somalo, AQUÍ